17 noviembre, 2020

El estrés ¿mi amigo o enemigo?

Cuando escuchamos la palabra estrés tendemos a relacionar a esta con malestar, preocupación, tensión, entre otros. Si bien es cierto el estrés produce estos síntomas, no siempre debemos tomarlo como algo negativo en nuestra vida, ya que en ocasiones podemos vernos beneficiados de él, pero ¿Cómo identificar cuando el estrés es sano y cuando no lo es?

En primer lugar, debemos entender lo que el estrés significa, este se trata de una reacción a un estimulo externo que pone a nuestra mente y cuerpo en alerta. Estos estímulos afectan de diferente manera a las personas, ya que las experiencias de vida, el temperamento y la forma en como hemos resuelto situaciones pasadas, determinarán nuestra reacción ante aquello que se nos presenta, por lo que algo que para nosotros puede ser sencillo para otros puede ser muy preocupante.

Cuando pensamos en el estimulo que nos lleva a vivir en estrés, nuestra mente pasa por una serie de síntomas como falta de concentración, no razonar bien, pensamientos repetitivos que nos pueden llevar a experimentar el efecto “bola de nieve” (que consiste en que un pensamiento se hace mas grande en nuestra mente a medida que vamos añadiendo posibles escenarios de lo que podría pasarnos) inseguridad, inestabilidad, agobio, etc. Así mismo, al estar nuestra mente conectada con nuestro cuerpo podemos padecer de dolores corporales, problemas relacionados con el sueño, cansancio, entre otros, los cuales pueden afectar nuestras relaciones interpersonales.

Todo esto nos hace pensar que el estrés es puramente negativo, no obstante, cuando este está canalizado hacia lo positivo, puede llevarnos a tomar decisiones que nos permitan avanzar en nuestra vida, reaccionar de forma creativa y atreviéndonos a probar cosas que no hubiéramos hecho antes. Un gran ejemplo de esto son los emprendedores del 2020, que debido a la pandemia muchos han perdido sus empleos y han experimentado niveles de estrés muy altos, sin embargo, al tomar este como un impulso, les ha permitido tener en cuenta sus habilidades, ponerlas en práctica y emprender, obteniendo un beneficio económico y a la vez satisfacción y orgullo al darse cuenta que han podido llegar hacer algo que antes pudieron considerar imposible.

Tomar el estrés como un motor de impulso y por lo tanto como un elemento positivo requiere en primer lugar que tomemos acción, una forma de hacerlo es trazándonos metas claras y definidas que nos permitan marcar el camino y visualizar la salida del problema que nos esta causando estrés, estas deben ser a corto plazo ya que está comprobado que establecer metas cortas y realistas pueden disminuir en gran cantidad el estrés acumulado, ya que estas nos permiten ver un panorama más claro.

Es importante hacerse cargo de todas las tareas que tenemos en el día a día, pero también es importante delegar aquellas que podamos cuando estamos bajo periodos altos de estrés, este es otro aspecto importante a tener en cuenta, ya que en muchas ocasiones la sobrecarga de actividades, no nos permite reducir los niveles de tensión ni establecer adecuadamente las metas que nos ayudaran a solucionar nuestros problemas.

Por otra parte, es importante contar con un grupo de apoyo (familia, amigos, personas de confianza) con quienes podamos externar lo que ocurre, esto nos permitirá contrarrestar el impacto negativo del estrés en nuestras emociones.  

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